11.01.2009

Morir al amanecer/

Te odio, porque no estuviste cuando te necesité. Soltar unas cuantas palabras random en un blog, en alguna otra de las redes sociales que temporalmente cubren tu atención. Después de que olvidara la contraseña de mi 'alter-ego' y las palabras siguen acumulándose sin salir a la superficie. Sin que mis dedos recorran las superficies limpias como solían hacerlo. Así que, he dejado de relamer mis heridas como gato, porque tus palabras no se convirtieron en los continentes que prometían, una inmensa nada cae sobre mi frente y me doy vuelta sobre la cama para retomar mis sueños sobre el ártico.
Good bye.